Desarrollo sostenible

En materia de desarrollo sostenible, el sentido de la responsabilidad está sólidamente anclado en Malteurop debido al origen y al accionariado agrícolas del grupo. El movimiento cooperativo cultiva, en efecto, los valores de solidaridad y una visión a largo plazo.

El sentido de responsabilidad en materia de desarrollo sostenible resulta tanto de la posición de líder de la industria mundial de la malta como de la implantación internacional del grupo Malteurop.

Por último, la producción de malta y de sus extractos es una actividad de transformación de un producto natural procedente directamente de la agricultura, como es la cebada. Esta transformación – el malteado - es resultado de un proceso biológico natural, la germinación del grano. La industria agroalimentaria transforma la malta y sus derivados para satisfacer las crecientes necesidades de una población y una economía en aumento a escala planetaria.

Malteurop ha identificado con claridad los impactos originados por su actividad y posición estratégica en la cadena de valor. Así, los principales desafíos de Responsabilidad Social y Medioambiental (RSE por sus siglas en francés) que aborda la empresa con determinación son:

  • la tierra y la agricultura
  • el agua
  • la energía
  • la seguridad alimentaria
  • la seguridad en el trabajo
  • el desarrollo local

Malteurop contribuye a seleccionar y desarrollar las diferentes variedades de cebada según sus zonas de implantación en el mundo. Las relaciones duraderas con los agricultores permiten asegurar los abastecimientos al mismo tiempo que los ingresos de los agricultores.

Si la industria maltera genera pocos residuos y apenas consume embalajes, requiere, no obstante, agua y energía para transformar los cereales en malta. Agua para el remojo y la germinación. Energía para el secado-tostado. Por consiguiente, el consumo de agua y energía representan las apuestas y los desafíos medioambientales más importantes.

En lo que se refiere al agua, las actuaciones de Malteurop son múltiples y exigen importantes inversiones. Se trata de:

  • privilegiar los cultivos y las variedades de cebada no irrigadas previamente:
  • reducir el consumo de agua durante la transformación de la cebada en malta desarrollando procedimientos y equipos innovadores;
  • velar por la calidad del agua vertida al final del proceso.

En el ámbito energético, Malteurop busca la máxima eficacia. Ésta búsqueda de eficacia se apoya en nuevos sistemas inteligentes, basados en la investigación de la combinación energética mejor adaptada al contexto local de cada maltería. Para conseguirlo, Malteurop se implica en la implementación de soluciones innovadoras, en particular, en la cogeneración a base de energías renovables.
En lo que se refiere a la huella carbono, medida desde el campo hasta la cervecería, la mayoría de las emisiones de CO2 proceden de actividades independientes a la producción de la malta propiamente dicha. Esto es, dependen del cultivo de la cebada (semillas, abonos, prácticas agrícolas). El segundo factor que contribuye a la huella carbono es la energía térmica y eléctrica consumida durante la obtención de la malta. El transporte de la materia prima -la cebada- a los silos y las malterías y luego, el despacho de la malta a las cervecerías y destilerías representan un factor de emisiones bajo.
Proveedor de la industria agroalimentaria de un ingrediente que interviene en la fabricación de numerosos productos consumidos por el hombre, Malteurop participa de la cadena de seguridad alimentaria.
Desde este punto de vista, la maltería es una actividad industrial que necesita poca mano de obra. Sin embargo, el proceso de producción implica la presencia constante de operarios en un entorno que presenta ciertos riesgos: trabajo las 24 horas del día, en grandes instalaciones donde se transforman considerables volúmenes de productos con máquinas de grandes dimensiones. Por ende, la seguridad en el trabajo es una prioridad absoluta. Ésta se concretiza mediante importantes inversiones en la herramienta industrial, en la prevención y en la capacitación del personal.
Implantada en 27 centros industriales en 14 países, Malteurop está muy comprometida con el desarrollo local por dos razones. Primera, el grosso de los volúmenes de malta se produce a partir de cereales cultivados en las cercanías de la maltería; en consecuencia, la materia prima agrícola se valora a escala local, en relación directa con los agricultores. Segunda, el grupo ha elegido privilegiar los recursos industriales locales para la construcción y el mantenimiento de las unidades de producción.
Por último, tomar en consideración los contextos geográficos y socio-económicos tan diversos que el grupo encuentra en los 13 países de los 4 continentes donde opera, exige un enfoque pragmático del desarrollo sostenible. La ejemplaridad sirve de línea directriz en la implementación de soluciones concretas: las iniciativas concluyentes y las experiencias adquiridas en una filial local se transmiten al resto del grupo Malteurop. El objetivo consiste en que las buenas prácticas se compartan rápidamente.