El agua

En la cadena de valor de la malta, el agua es un asunto clave que repercute en el medio ambiente a tres niveles: mientras brota la cebada -materia prima de la malta-, durante la transformación de los granos de cebada en malta en la maltería y, al final del proceso, cuando se tratan las aguas residuales. Malteurop vela por minimizar su impacto medioambiental sobre el agua durante estas tres fases, considerando la diversidad de los contextos hídricos y geo-climáticos de los distintos lugares de implantación en el mundo.

El agua y el cultivo de cebada

En lo que respecta al cultivo de cebada, cabe considerar la variedad de las regiones, el estado hídrico del suelo, el clima y las necesidades de la planta.
En su política de abastecimiento, Malteurop da prioridad de forma sistemática a los cereales no irrigados: 95% de las cebadas tratadas por Malteurop proceden de cultivos no irrigados.
En cuanto al desarrollo de variedades, Malteurop desarrolla o selecciona nuevas variedades de cebadas cerveceras genéticamente adaptadas a las condiciones climáticas y a su evolución en cada zona de cultivo. En España y Portugal, por ejemplo, regiones expuestas a una creciente sequía, el objetivo consiste en obtener una cebada muy precoz que reduzca el ciclo de germinación y, por ende, la exposición a la sequía. En Rusia, Ucrania, el norte de los Estados Unidos y Canadá, que poseen un clima continental, la planta deberá poder resistir a los caprichos pluviométricos y a las variaciones de temperatura, a menudo muy importantes.

Ahorrar agua durante el proceso de malteado

En el proceso industrial, son necesarias importantes cantidades de agua para transformar los cereales en malta durante las fases de remojo y germinación. Durante el remojo, el grano se sumerge y rocía. Durante la germinación, el grano se mantiene en atmósfera húmeda.
Malteurop – que en la actualidad utiliza 8,3 millones de M3 de agua al año-, optimiza la gestión del proceso, en particular, estableciendo diagramas de medición para optimizar los volúmenes y los recorridos de agua en sus malterías. Los diagramas de remojo están modelizados con objeto de ajustar al milímetro en cada maltería las cantidades de agua necesarias según las exigencias de humedad de la malta y de saturación del aire.
Durante el remojo, la cebada se mezcla con agua en cubas. Malteurop utiliza cubas - diseñadas y patentadas por el grupo - que permiten reducir, de forma sustancial, el consumo y la pérdida de agua respecto a las cubas tradicionales.
A fin de optimizar la cantidad de agua utilizada durante la fase de germinación, Malteurop ha creado un brumizador de agua que permite mantener la humedad constante necesaria para la germinación. Este nuevo dispositivo permite evitar los fenómenos de condensación y, con ello, ahorrar agua. En breve, deberá implantarse en el resto de las malterías del grupo Malteurop.

Tratar las aguas residuales

Para restituir un agua limpia después del proceso, todas las aguas residuales atraviesan plantas depuradoras que cumplen con la legislación en materia de vertido de aguas, reduciendo notablemente la emisión de efluentes. La capacidad directa o indirecta global del grupo en términos de depuración de aguas es de 6,7 millones de M3. No se vierte ningún agua sin tratar al medio natural.
Las últimas unidades de tratamiento de aguas residuales instaladas -o en proceso de construcción- del grupo Malteurop (en China, España y EE.UU.) funcionan según el principio de depuración biológica, alternando fases aeróbicas y anaeróbicas, para mejorar la flora bacteriana necesaria a la depuración de las aguas de vertido. Anticipando un endurecimiento de las normas, Malteurop amplia el espectro de eficacia del tratamiento biológico puesto que se contemplan todas las bacterias.
Más allá de las normas vigentes, Malteurop persigue aumentar el nivel de calidad del agua vertida experimentando en varias malterías un nuevo dispositivo de medición que controla la turbiedad del agua - su grado de opalescencia – y si, llegado el caso, el umbral de materias en suspensión fuese superado derivaría automáticamente el agua hacia un tratamiento complementario o hacia los filtros.

Con objeto de garantizar una política global de calidad homogénea respecto a las aguas vertidas en todo el grupo, Malteurop ejerce un seguimiento centralizado de los informes de análisis de agua procedentes de sus filiales. En este control, las draconianas normas francesas en materia de nivel de calidad de aguas vertidas sirven de referencia a la política del grupo Malteurop.

Por último, cuando la legislación de los países donde Malteurop está implantado lo permite, se reciclan los lodos de depuración. Dado que estos lodos son de escaso valor energético, no resulta interesante quemarlos, es más juicioso utilizarlos en el abonado de los suelos.