La seguridad en el trabajo

La maltería es una actividad fuertemente industrializada que implica poca mano de obra. Sin embargo, la actividad y su entorno industrial presentan riesgos específicos. Malteurop considera que garantizar la seguridad de su personal es una prioridad absoluta y que el control de la seguridad pasa a la vez por las inversiones necesarias en herramienta industrial y por la prevención. La gestión de Malteurop se basa en la combinación de medios: inversión, procedimientos de seguridad rigurosos, implicación de todos y formación continua.

Riesgos específicos definidos y evaluados 

El almacenamiento de grandes cantidades de grano y los polvos orgánicos, la absorción de oxígeno por parte del grano durante el proceso pueden generar atmósferas explosivas o nocivas. Se trata de los riesgos ATEX que atañen a ciertas zonas de las malterías y cuyo acceso está estrictamente limitado y reglamentado.

El trabajo en amplias instalaciones implica desplazamientos en volúmenes que exponen a variaciones de temperatura e higrometría. A esto se añaden los riesgos mecánicos relacionados con el funcionamiento en continuo de maquinaria pesada y la manutención de importantes volúmenes de productos pesados. Estos riesgos requieren precauciones y equipos específicos tanto en las máquinas y espacios de trabajo como en la protección individual del personal de Malteurop.

Un enfoque integral y participativo 

Por término medio, el grupo Malteurop dedica cerca de un 10% de sus inversiones a la seguridad en el trabajo. Dichas inversiones atañen a la vez al equipamiento y el material, y a la inversión humana, en particular, en formación.

En lo que a material se refiere, las inversiones implican a la vez: la protección de todos los espacios de trabajo y circulación, la prevención de los riesgos mecánicos a través de la "carterización" de las máquinas y el equipamiento individual a través del Dispositivo de Alarma para Trabajador Aislado (DATI).

En Malteurop la seguridad posee una dimensión organizativa. Ésta se asocia al funcionamiento diario y a las actividades corrientes de la empresa; los procedimientos de seguridad que, por lo general, integran los procedimientos de calidad son objeto de un enfoque sistemático.

Además de los equipos y procedimientos, la seguridad es básicamente un asunto cultural, de comportamiento y de competencia. Así, la implicación de los equipos y la formación continua constituyen las medidas más eficientes para mejorar la seguridad constantemente.

Malteurop se adhiere al principio de la seguridad por la movilización del personal (People Based Safety), basado en la idea de que los empleados son corresponsables tanto de su propia seguridad como la de los demás.

 En este sistema de gestión de la seguridad, cada centro aplica en interno varios enfoques participativos. Se trata, por ejemplo, de los controles de seguridad por consulta a todo el personal, de la autoadministración de cuestionarios para evaluar un riesgo vinculado a una tarea en particular, de los comités mensuales del centro que reúnen a los responsables y a los operadores de producción, del método para capitalizar la experiencia adquirida (REX) organizado en base a cualquier incidente o casi incidente y, finalmente, estimulando intercambios informales y permanentes sobre estos temas.

La formación es un medio privilegiado para mejorar la seguridad. El grupo aplica distintos dispositivos: una acogida que incluye una formación previa en cada centro para toda persona, tanto interna como externa, una formación a los procedimientos generales de seguridad, formaciones especializadas (primeros auxilios, bombero, etc.), una formación a los procedimientos de investigación para el seguimiento y la prevención de los incidentes o casi incidentes.

Por último, en materia de seguridad, el procedimiento de auditoría externa es indispensable para mejorar la seguridad, ya sea ésta una exigencia de la reglamentación local o de los organismos certificadores de los diferentes países donde Malteurop está implantada.