Desequilibrios geográdicos crecientes

Ciertos países presentan un déficit estructural porque consumen cerveza pero no producen cebada, o producen muy poca. Así ocurre en China, donde en 2013 se han consumido aproximadamente 4 millones de toneladas de cebada cervecera para una producción inferior a 1 millón de toneladas. Las políticas locales priorizan las producciones de arroz, maíz y trigo, y no promueven la producción de cebada. Por consiguiente, el déficit sólo puede aumentar frente a una demanda creciente estimada en 6 millones de toneladas de aquí a 10 años.

Una situación que podemos observar, en menor escala, en otros países, como Vietnam, donde el consumo de cebada debería pasar de las casi 500.000 toneladas actuales a 1 millón de toneladas en 10 años, para una producción local inexistente debido a las condiciones agronómicas.

Por último entre los países emergentes, otros mercados experimentan un importante crecimiento del consumo de cerveza, pero la implantación de una cadena de producción de cebadas cerveceras es difícil. Es el caso de India, donde las zonas de producción de cebadas y de consumo están muy alejadas unas de otras y donde la logística es insuficiente. Sucede lo mismo en algunos países de África, donde las estructuras de explotación (pequeñas granjas, agricultura de subsistencia) no facilitan la producción ni el almacenamiento de un cultivo técnico como la cebada cervecera.

Por el contrario, otros países son excedentarios estructuralmente, produciendo más cebada de la que consumen. Es el caso de Australia (con una producción de 3,5 MT de cebada cervecera con una transformación de 1 millón de toneladas) y la Unión Europea (con una producción de 11 MT de cebada cervecera con una transformación de 9 millones de toneladas).

Otros casos paradigmáticos son Rusia y Ucrania. Ambos países se cuentan entre los mayores productores de cebadas, aunque las condiciones climáticas son muy desfavorables para la cebada cervecera (sequía en primavera y lluvia en la cosecha). Así, esta zona exporta cebada forrajera pero importa cebada cervecera.

También pueden existir desequilibrios dentro de una misma zona geográfica. Ocurre, por ejemplo, en Norteamérica donde las zonas de producción no cesan de desplazarse al noroeste, mientras que las zonas de consumo de cerveza se sitúan allá donde se concentra la población, en el sur, el este y el oeste del continente. Por consiguiente, la zona es auto suficiente en cebadas cerveceras pero los flujos internos son importantes, como por ejemplo, de Canadá hacia México.