Cebadas cerveceras

Existen en el mundo varios centenares de variedades de cebadas cerveceras, adaptadas a las condiciones locales.

Las cebadas de invierno (2 / 6 carreras) cerveceras se cultivan principalmente en Europa occidental (RU/F) con una particularidad francesa relativa a la producción de 6 carreras de invierno cerveceras. Así pues, la cantidad de variedades de tipo “invierno” se ven limitadas mundialmente respecto a las variedades de cebadas de primavera cerveceras con adaptaciones agronómicas y cualitativas en función de las condiciones locales.

La cebada cervecera, “la alta tecnología de los cereales” necesita una atención especialmente particular incluso antes de la siembra y ello hasta el almacenamiento de los granos.

Frente al conjunto de los criterios exigidos por la cadena, el agricultor debe responder a un cierto número de obligaciones. Después de la selección de una variedad cervecera, las condiciones de la siembra son determinantes para la buena implantación de las cebadas cerveceras. A continuación, es necesario administrar el abonado nitrogenado a fin de definir el contenido de proteínas, parámetro esencial para el cervecero. La cosecha debe efectuarse en madurez fisiológica completa y evitar toda mezcla de variedades durante el transporte y el almacenamiento.

Cultivo

Las cebadas de primavera son relativamente sensibles a la helada en la recogida, mientras que las cebadas de invierno son sensibles antes del ahijamiento y en primavera, cuando las bajas temperaturas son susceptibles de engendrar fenómenos de esterilidad. Entre los cereales, las cebadas son los más sensibles al exceso de agua, ocasionando una deficiencia de oxígeno en los suelos que afecta al crecimiento de los cultivos. Asimismo, las cebadas son sensibles a las elevadas temperaturas durante el hinchamiento de la semilla (escaldadura) impactando en el calibrado. Las condiciones climáticas durante el ciclo vegetativo de las cebadas desempeñan un papel determinante en la germinación antes de la cosecha.

La cebada de primavera posee un ciclo vegetativo relativamente corto, siendo uno de los cereales que requiere menos entradas (abonos, productos fitofarmacéuticos).

Nuevas variedades

Se necesitan aproximadamente 10 años para crear una variedad de cebada de invierno cervecera, y 5 a 7 años para una cebada de primavera cervecera.